lunes 12 de diciembre de 2011

domingo 11 de diciembre de 2011

Imágenes








Hoy sólo puedo poner imágenes, no tengo más tiempo. Se trata en este caso de utilizar programas de tratamiento de imágenes que dan unos resultados plásticos a veces muy buenos. Hay una referencia clara a una entrada de este blog: Retrodiseño.

viernes 2 de diciembre de 2011

Colegios y profesiones





Me acaba de pasar un post un querido compañero sobre el que no puedo más que realizar comentarios. Como está relacionado con los Colegios de arquitectos, digo aquí que en varias ocasiones he intentado escribir aquí sobre ese respecto y siempre me he dicho…tengamos paciencia, todo caerá por su propio peso.

Pero llegados a este momento y ante ese post, el cerebro activo no puede soportarlo más.

El texto dice así:

LOS COLEGIOS PROFESIONALES ANTE LA SOCIEDAD

Posted: 01 Dec 2011 12:14 AM PST

"A veces los arboles no nos dejan ver el bosque"

Confiamos más en quien más conocemos. Si la capacidad de un colectivo profesional es reconocida por la Sociedad, el colectivo en cuestión gana oportunidades. La identidad de una profesión, su personalidad y valores, no puede ser dejada a los vaivenes del libre mercado. Si, por desidia o incapacidad comunicativa, se van difuminando los valores esenciales de una profesión, esta irá perdiendo su personalidad, la esencia, lo que la define y diferencia.

Los Consejos y Colegios Profesionales deben conocer y comunicar a la sociedad los beneficios básicos, desde el punto de vista del cliente, que la profesión aporta a la sociedad y, más concretamente, el beneficio por antonomasia, que siempre es emocional. Es un requisito para proyectar la profesión en la Sociedad y diferenciar su imagen frente a la de los competidores.

Cada frase, cada aserto es un flagrante ataque contra todo lo que pienso, contra todo lo que racionalmente soy, así es que voy a intentar explicar por qué.

-Confiamos más en quien más conocemos: Falso, la confianza en algo se desprende de un análisis racional previo en el que entran a jugar muchas otras cuestiones como un juicio de valor insoslayable. Eso determinará sin duda que habrá personas que conocemos a los que uno podría confiar infinitamente y otros “conocidos” a los que uno no prestaría ni un lápiz.

- Si la capacidad de un colectivo profesional es reconocida por la Sociedad, el colectivo en cuestión gana oportunidades: La premisa básica de este aserto es que existe un cerebro colectivo profesional con existencia en este universo y que como tal es reconocido por la sociedad ganando…¿oportunidades?. No existe algo parecido a un cerebro colectivo. La sociedad aceptará o no lo que cabalmente entienda que es una oportunidad para ella con independencia de si la oportunidad se desprende de un grupo o de un individuo. No es garantía de nada el hecho de saberse integrado en ningún grupo. La capacidad no es atributo de ningún colectivo sino de los individuos, uno a uno. Si quieren trabajar conjuntamente eso es otra historia, pero siempre serán personas independientes que han decidido colaborar entre sí para lograr sinergias adicionales.

- La identidad de una profesión, su personalidad y valores, no puede ser dejada a los vaivenes del libre mercado. Aquí han pinchado en hueso. La Ley básica de la Identidad es “lo que es es, A es A” y nada puede existir y no existir al mismo tiempo, si una profesión existe como tal y lo es, es indiferente al vaivén al que se someta, siempre será una profesión aunque le cambien el nombre como ocurrirá en breve. Si los profesionales, uno a uno son muy buenos eso será fantástico, si hay algunos que no lo son ¿se verá alterada la identidad?. Una profesión no tiene personalidad como tal, la tienen los profesionales uno a uno. Y bueno, ya el final de la frase es para nota…”vaivenes del libre mercado” como si eso fuera malo. La maravilla del libre mercado no han sabido captarla en absoluto y simplemente no voy a seguir con esa discusión aquí porque todo este blog es un alegato en su esencia al libre mercado que ha sido capaz de desarrollar infinitamente el mundo hasta que los gobiernos han decidido acotarlo e intervenir en él…nuestros días nos dan el resultado.

- Si, por desidia o incapacidad comunicativa, se van difuminando los valores esenciales de una profesión, esta irá perdiendo su personalidad, la esencia, lo que la define y diferencia. ¿Desidia?... de ¿quién?, mirad, la personalidad de los arquitectos es la que es individualmente, y menos mal que es individual así es que no perderá su personalidad ya que es un bien que configura al individuo, es su esencia y radicalmente lo que lo define y diferencia. Es en la exploración personalizada, en el interior de cada uno en donde encontrar eso que para nosotros es lo mejor que tenemos, la capacidad de pensar por nosotros mismos. Nosotros comunicamos con nuestras obras, es nuestro medio esencial de transmisión de la información y de los conocimientos. No necesitamos un Altavoz paralelo que vaya indicando a nuestro lado…¡Pasen y vean al hombre orquesta, es capaz de juntar todas las legislaciones que existen y lograr con todo ello hacer un edificio real, lo crean o no¡.

- Los Consejos y Colegios Profesionales deben conocer y comunicar a la sociedad los beneficios básicos, desde el punto de vista del cliente, que la profesión aporta a la sociedad..Vamos, como si la gente fuera tonta y no supiera lo que le conviene. A esto hemos llegado, a suplir a la mente…claro, como se parte de la hipótesis de que la gente es tonta por antonomasia, algunos iluminados se quieren erigir en salvadores de los demás, por si no se habían enterado. Cada uno de los profesionales aporta a la sociedad el medio en el que vivir, es el fondo de sus vidas, de sus ilusiones y temores, de todo lo mejor y peor con independencia de que la gente sea consciente o no, allá ellos. Los más inteligentes son conscientes de ello, los demás no, bueno, no vamos a ponerles una pistola en el pecho. Son muy libres afortunadamente para elegir, aceptar o rechazar nuestros productos.

- el beneficio por antonomasia, que siempre es emocional …El beneficio del trabajo de un creador está en el placer personal que le puede generar su trabajo y ese trabajo siempre arranca de una actitud racional, meditada, nunca basada en la emoción como esencia. La consecuencia puede ser expresada en bonos o dinero como hipotecas sobre el trabajo que otros harán por uno en el futuro. Cada uno define su propio beneficio aquel con el que se sentirá satisfecho. La frase quiere hacer desprender una especie de anatema para nosotros, por el contrario, la razón y no la emoción han de regir nuestras vidas como esencia de lo que es un ser humano. Utilizar la emoción como método para vivir te llevará a considerar que esa sensación emocional de que una piedra es pan, nos dará de comer. El beneficio que una sociedad consigue con nuestro trabajo es evidente, pero nunca, jamás, bajo ningún concepto pensar en que el objetivo principal de nuestro trabajo sea la sociedad y sus emociones.

- Es un requisito para proyectar la profesión en la Sociedad y diferenciar su imagen frente a la de los competidores. Nosotros sabemos demasiado lo que es una proyección, y los racionalistas no entendemos que es proyectar una profesión en la sociedad…dónde está el mecanismo proyector?, ¿como podemos tomar la profesión como objeto proyectable?…¿dónde está la pantalla social en la que hacerlo?. Esta es la típica frase sin sentido a la que nos acostumbran los próceres de los discursos políticos inanes.

“Diferenciar la imagen frente a los competidores”….de verdad que no sé a qué se refiere…¿quieren decir que enseñemos a la gente que una casa es distinta a un puente y como la gente no lo sabe hay que diferenciarlo?.

Mirad, creo que es más importante que nos dediquemos a ser cada día individualmente mejores, más formados, más estudiosos, más…más…y no necesitamos a Entes de grupo colectivista que se trague nuestro cerebro y actúe en nuestro nombre.

Siempre he dicho que pertenecer a este club obligatorio es algo rarito. Un club que habitualmente uno sostiene económicamente en todo caso para ayudarnos, no para ayudarnos a caer, como en innumerables ocasiones uno ha padecido. Si hemos de pertenecer a ese club por Ley y lo sostenemos, quiero que me sirva para algo.

miércoles 30 de noviembre de 2011

Tiempo de espera




Esta mañana ha partido mi hijo Héctor en un avión con destino a la India junto con sus compañeros para realizar un proyecto de un importante puerto para el que los promotores decidieron que los técnicos españoles son de lo mejor del mundo para abordarlo. Estoy de acuerdo.

Cuando he dicho aquí que los profesionales españoles están dando la talla a nivel internacional muy por encima de los de otros países, creedme, sabía exactamente lo que escribía.

También me he lamentado de que nuestro extinto gobierno nos haya machacado hasta la extenuación a todos aquellos relacionados con lo que en su “mente” le sonara a “ladrillo”. Como consecuencia de eso, los mejores de este país han tenido que salir fuera de estos lares, aquellos que mantuvieron con vida y trabajo a tantos millones de españoles, ahora ya no están aquí. Siguen haciendo su trabajo, ningún monstruo de la idiocia les ha detenido, su valor moral está a años luz por encima de ese bobo solemne, (como sabéis ese apelativo no lo he dicho sólo yo). Creo sinceramente que había que pedirle responsabilidades por la ruina de un país.

No soy partidario de la forma de hacer las cosas de un Keynes, en expresiones más coloquiales, no estoy a favor de que los gobiernos intervengan para nada en la economía, pero a mal menor, al menos me quedo con la forma de hacer de un Roosevelt y su New Deal, al menos esas entregas de dinero público en aras de una infraestructura que siembre las bases de desarrollos posteriores (pienso en la cantidad de presas realizadas en su momento en el Valle del Tenesee por Rosevelt), por lo menos han creado riqueza, bienes reales, existentes en el mundo real, aprovechables por los ciudadanos, pero no lo que ha sido un mortal despilfarro en entelequias sin sentido, sin futuro, como a veces hipotecas sobre la gente del mañana. Léase el plan E, el cheque bebe o similares drenajes del sudor de los trabajadores reales en aras de ese monstruoso bien común transformado a la postre en bien de unos pocos que pueden demostrar que oficialmente son indigentes, cuando en la realidad tienen más bienes que los demás, sólo que no a la vista. En el fondo a mí me parece fenomenal que la gente sea rica y tenga mucho dinero, maravilloso, normalmente eso es una marca de su capacidad de generar bienes para sí esencialmente y colateralmente para todos nosotros, su riqueza a veces no está pagada.

En un momento del pasado escuché a un argentino recién llegado a España que en el aeropuerto de aquel país y en aquellos momentos había un cartel que decía: “el último que apague la luz”. Entonces me pareció algo exagerado. Ahora y en España no lo tengo tan claro.

Con todo, a pesar de todo, como un Rearden con el que me identifico demasiado, seguiré trabajando aquí, enfrentaremos todos los desafíos. Para eso no basta con pensar en “caer” bien a nadie, hace tiempo que decidí que eso era imposible. No se podía trabajar pensando en la aquiescencia de nadie, así es que trabajaremos por nosotros mismos, intentaremos sobreponernos a cada legislación, salvo que sea una legislación para reducir la existente hasta límites soportables por un cerebro humano normal y eficiente.

Hemos empezado a crear un nuevo futuro, quiero tener cien ojos para entender y asimilar los nuevos avances, para aplicarlos. Creo en la innovación, pero no en la subvencionada, en todo aquello que nos caracteriza, la creación por el mero placer de la creación.

Es nuestro trabajo…hoy.

Buen viaje hijo mio.

martes 29 de noviembre de 2011

Atlas Shrugged 1

Este es el tema musical central por Elia Cmiral.

Acabo de comprar el DVD de la película en:

http://www.atlasshruggedpart1.com/get_involved

Es merecido

viernes 25 de noviembre de 2011

Maravillosa Arquitectura



Ayer comentaba con un muy querido amigo y compañero que hace unos días se presentó en mi despacho una recién acabada arquitecto y me la presentaron como: “te presento a tu competidora….”a lo contesté que yo no tengo competidores arquitectos sino “amigos” arquitectos.

La verdad es que en estos días que corren me encantaría tener las “discusiones” habituales entre compañeros en aras de un mayor o menor desarrollo de nuestro trabajo, simplemente lo añoro. Pero tal y como vemos el día a día sencillamente me encantaría retornar a aquellos días de discusión más o menos acalorada y en cierto sentido divertida entre las diferentes formas de hacer o de diseñar, o de construir.

Hoy no estamos para eso. Ya he dicho aquí que entre las mejores personas que dispone una sociedad como la nuestra están los arquitectos y nuestro ex-presidente del gobierno entre otros se ha encargado de crear un estado de cosas que pone en contra nuestra a la sociedad de tal modo que algunos cerebros aún corroídos por la indolencia mental aún son capaces de creer en sus falacias. Menos mal que, quizá y es posible, que les quede poco tiempo manteniendo ese sueño de unos y esa pesadilla para la mayoría.

El caso es que este país hasta ahora al menos ha sido capaz de crear profesionales magníficos que insisto, hoy por hoy, son extraordinariamente valorados en el extranjero. Tengo muchas pruebas de ello.

Os digo, adoro a los arquitectos en general, son mis amigos por definición y en este punto diré que haré siempre todo lo que esté en mi mano para defenderlos como personas libres y en general integras, demasiado integras muchas veces que han sido capaces de considerar la arquitectura casi como un sacerdocio, una vocación que nos han inducido a pensar que está por encima de nosotros cuando en el fondo somos los generadores de la actividad sólo con nuestro trabajo callado, la mayoría de las veces sincero y siempre, casi siempre aspirando a realizar lo mejor que puede salir de nuestra mente para crear en el mundo real esa idea maravillosa que en algún caso remueva el mundo.

Esto que tenemos hoy en nuestro pais es como un solar vacío en donde el huracán de la desidia ha desarraigado lo mejor y lo peor, lo ha dejado en…nada.

Pero siempre he dicho que los arquitectos son personas con futuro, es más, desde las primeras piedras de un tembloroso pasado astur, aún tenemos que hacer muchas bóvedas en la luna. En el futuro siempre estaremos ahí para generar el medio, el espacio en el que vivir y para ello no vale cualquier espacio.

Me da igual si hay muchas o pocas viviendas por vender, si no se venden es que no sirven a los nuevos modelos, así es que hay que buscar otros, pero me niego a considerar que esos bienes son estables y para siempre, como si los deseos de la gente ya estuvieran super-satisfechos cuando sabemos que la esencia de nuestro trabajo es proveer el espacio renovado de todas las funciones de la vida, cuando un espacio ha llegado a agotar a la sociedad siempre, siempre surge alguna propuesta novedosa que es la que encandila a la sociedad. Este es nuestro momento. Me niego, por tanto a considerar la arquitectura o sus productos como un bien último, acabado y pulido y sin posibilidad de renovación continua.

Tengo ahora en mi mente los años en que surgió la Bauhaus en Alemania tras la formidable derrota de la Gran Guerra, un país infinitamente mucho más en ruina que el nuestro actual, un país en el que la inflación no es que fuera galopante, es que era infinita. Sin embargo en cierto sentido los mejores cerebros, individuales, fueron capaces de generar un sustrato en el que se apoyó una buena parte de todo el desarrollo posterior de la Arquitectura. Es cierto que en aquellos momento se cumplió también la falacia de considerar incluso ellos mismos que lo hacían volcados hacia el bien común como meta. Afortunadamente, a la postre cada profesor de la Bauhaus desarrolló técnicas y procesos muy personales ayudados, esto si es cierto, por sus desconocidos alumnos, pero ahí han quedado por los siglos, como avances extraordinariamente personales e intransferibles.

Da igual la filosofía en la que apoyarse, el resultado es, en cierto sentido, lo realmente importante, fueron héroes individuales que supieron hacer su trabajo, aunque fueran abducidos por ese comportamiento presunto en virtud del cual se sintieron como servidores del bien común. Ya les he perdonado hace tiempo. Son una parte realmente maravillosa de nuestra historia y en cierto sentido hay que concluir que, siempre en general, la memoria histórica debe ser completa y no rastreramente parcial como machaconamente imponía hasta por Ley nuestro ex gobierno.

Esta mañana he charlado ampliamente con otro muy querido compañero, también víctima del actual estado de cosas. Y aquí repito exactamente lo que he intentado comunicarle. No estamos dispuestos a que nadie sea capaz de destrozarnos, y más a él simplemente por su personal valía. La sociedad necesita gente como ésta, es lo mejor que tenemos, así es que te toca querido compañero pasar por momentos duros, es cierto, yo mismo ya pasé por eso hace dos años, pero te aseguro que siempre hay opciones y tú tienes un cerebro maravilloso, una vez despejado el sopor del dolor inicial comprenderás que tienes en ti mismo toda la fuerza para cambiar el mundo.

Cuenta conmigo…siempre.

Hablando con los compañeros y un poco al margen, Ellis, es maravillosa tu entrada en tu blog Atticus Crick, la composición y la música subliman:

Atticus Crick: The John Galt Theme

martes 22 de noviembre de 2011

CTE DB HS1 y ARCHER


Imagino que no es necesario indicar aquí, y de nuevo, mi opinión sobre la existencia del Código Técnico de la Edificación, no obstante creo que he de indicar algunos extremos relacionados con nuestro trabajo diario.

El Código está en vigor y lo queramos o no para poder realizar nuestro trabajo hemos de explicar en los proyectos el cumplimiento del mismo e incluso si no queremos volvernos locos con justificaciones adicionales que nos lleven más tiempo que la realización o el diseño del inmueble la norma indica expresamente que si se adoptan los Documentos Básicos eso es como una panacea que conjura todos los problemas y por tanto se está cumpliendo el Código. Habría mucho que hablar sobre esto, pero hoy por hoy es lo que tenemos.

Siempre he planteado aquí que este sobredimensionado de normas que afectan a nuestro trabajo tiene un efecto perjudicial para el resultado obtenido y es el hecho de que perdemos más tiempo en las justificaciones que en el tiempo empleado en lo que nos es propio y lo fundamental: el diseño. Por ello en su momento desarrollé métodos para aminorar el tiempo empleado en esas justificaciones y ampliar el necesario para poder trabajar en Arquitectura.

La idea era que al mismo tiempo que uno está diseñando, poder hacer uso de herramientas rápidas para que, resumiendo el Código y sus Documentos en hojas de cálculo, por ejemplo, poder saber rápidamente que lo que uno está diseñando va a cumplir posteriormente con la norma. Bien, eso ya existe más o menos desperdigado en Internet y no siempre volcado a lo esencial de nuestro trabajo. Por eso desarrollé sistemas como para que cada vez que uno desee saber si una solución cumple el Código (sin tener que leer lo farragoso del texto) y al mismo tiempo, se esté preparando el texto necesario para incluirlo directamente y sin alteraciones a la memoria del proyecto. De este modo, una vez diseñado el inmueble y definido, el paso siguiente, es decir la pérdida de tiempo en justificarlo todo en memoria fuera el mínimo posible y poder dedicar el resto al diseño.

Aplicando estos métodos aseguro que en una tarde, eso sí, de trabajo concentrado, uno puede componer totalmente una memoria y sus justificaciones en el convencimiento de que todo será exactamente correcto y sin la más mínima posibilidad de error.

Como las tecnologías informáticas están preparadas para desarrollar cualquier pensamiento o actividad que se nos pueda ocurrir, puse a trabajar a mi hijo Iván (él está encantado) en crear una suite para Android traduciendo en cierto sentido esas hojas de cálculo que ya tenía creadas en forma de aplicación para el sistema Android implantable en todos los Smartphones y tablets que rodaran sobre ese sistema.

El resultado de la primera aplicación se denomina en el Market de Android:

“ARCHER CTE DB HS1” y ya está disponible.

Utilizando la aplicación, uno puede estar diseñando un inmueble y al mismo tiempo, cuando deseamos saber las condiciones bajo las cuales es factible ese diseño cumpliendo el DB HS1 , basta con activar el smartphone o la tablet, decidir las soluciones adoptadas y autoenviarse un correo en el cual va a aparecer el texto que en su día copiar-pegar en la memoria del proyecto que justifica el cumplimiento de ese Documento básico. El tiempo empleado en ello no pasa de un minuto.

Seguimos trabajando en la suite con otros documentos básicos que nos afectan desde el primer momento en el diseño, sin ir más lejos la determinación de los enormes espacios a considerar actualmente para almacén o reserva de residuos en el edificio, el método debe ser el mismo, comprobar la superficie necesaria y generar el texto a incluir en memoria.

En definitiva, tratamos de contribuir de un modo u otro a simplificar un trabajo colateral y no esencial en el día a día de los técnicos redactores de un proyecto de edificación.

Seguiremos trabajando.